viernes, 26 de octubre de 2012

El pantano del Ebro en mínimos históricos.

El embalse está situado en el límite de Cantabria con Burgos (Castilla y León). Se expropiaron 6.200 hectáreas, y afectó a 400 viviendas que quedaron inundadas.
La presa es de planta curva, tiene una altura de 30 metros y una longitud de 250 metros. Para su construcción se emplearon 60.000 metros cúbicos de hormigón. La capacidad del embalse es de 540 millones de metros cúbicos.

A comienzos de siglo se desarrolla una intensa política de regulación de las cuencas hidrográficas. Se quieren evitar las crecidas e inundaciones, aguas, y conseguir un mejor aprovechamiento de las aguas para regadío en los meses de estío. Las primeras noticias en prensa sobre el Pantano del Ebro aparecen en 1913, año en el que la idea es presentada en el Congreso de Riegos que se celebró en Zaragoza.
El Ingeniero D. Manuel Lorenzo Pardo llevaba años acariciando un proyecto para suplementar el caudal del Ebro durante las mermas del estío, almacenando las aguas del río Virga y convirtiendo en un inmenso lago el páramo del mismo nombre. Pero pronto desarrolló una idea mucho más ambiciosa, un pantano que recogiese las aguas del Ebro, el Virga y el Proncio. El proyecto, presentado en 1913 y publicado en 1916, propone un embalse en la cabecera del Ebro de sesenta kilómetros cuadrados.
En el periódico El Cantábrico de Santander hay una deliciosa secuencia de artículos y reportajes que hemos tenido la fortuna de encontrar en el Archivo Municipal de Santander. El primer artículo es una entrevista que su corresponsal “Hijar” hizo al propio D. Manuel Lorenzo Pardo en una visita a Reinosa en mayo de 1913. Y siguen las amenas crónicas que publicó ese mismo periódico en 1913 de su corresponsal José Montero. Merece la pena detenerse en la lectura de estos artículos, que contienen un curiosa descripción del ambiente económico, cultural y social, junto con las opiniones y polémicas surgidas en la región.
El largo debate se prolongó muchos años, siendo uno de los temas más polémicos el de la compensaciones. Tanto las correspondientes a las expropiaciones de terrenos e inmuebles, como a las obras que mejorarían la calidad de vida de la zona. Dos de las más importantes no se han cumplido:
  • prolongar la línea del ferrocarril de la Robla hasta Reinosa, algo que nunca se llegó a hacer
  • reposición de las comunicaciones, incluyendo el viaducto entre Arija y La Población (puente Noguerol).
La Revista de Obras Públicas incluyó en 1916 dos artículos sobre el Pantano del Ebro en el apartado de Nuestras grandes obras. También en 1918, con motivo de la publicación de un libro sobre el embalse, incluyó extensos apartados del mismo en diversos números de la revista. Todos ellos se pueden consultar en la Biblioteca Digital del Pantano del Ebro.
En 1927 la Confederación Hidrográfica del Ebro publicó un libro con un plano en color de las obras de la presa en Arroyo, en el que figura como proyecto complementario N.1bis la prolongación del ferrocarril de La Robla hacia Reinosa, y una estación en Arroyo.

La Confederación Hidrográfica del Ebro publicó en 1947 un pequeño libro en huecograbado recogiendo los datos más significativos de la construcción del pantano, incluyendo entre las obras el viaducto de Arija a La Población. (descarga del libro en formato PDF, 3 MB)
Las aguas comenzaron a embalsarse en 1948, y el pantano fue inaugurado oficialmente el 6 de agosto de 1952 por Francisco Franco. En los periódicos de Burgos (Diario de Burgos, La Voz de Castilla) del jueves 7 de agosto se publicaron reportajes gráficos donde aparece Franco con traje de almirante sobre la presa del pantano en la localidad de Arroyo.
Mes y medio más tarde, el 27 de septiembre de 1952, se hundió el viaducto entre Arija y La Población también conocido como Puente Noguerol. Inicialmente se sustituyó por un servicio de barcas atendido por pontoneros del ejército, que funcionó algo más de un año. Luego se suspendió este servicio, dejando definitivamente incomunicadas las dos orillas.

Pasados cincuenta años comiezan a valorarse mejor las repercusiones del embalse, y se promocionan con diversas ayudas a sus poblaciones ribereñas. Pero es generalizada la sensación de que esas compensaciones no son suficientes para remediar el enorme daño económico y moral que el pantano ha causado en la zona.
Sobre todo si se tienen en cuenta planes como el Bitrasvase del Ebro, que garantizará el abastecimiento de agua potable a toda Cantabria, los regadíos en Rioja, Aragón y Cataluña, la refrigeración de la Central de Garoña, y el aprovechamiento regular en los diversos saltos eléctricos de toda la cuenca del Ebro. 

En estos momentos ante una primavera, verano y otoño con muy pocas precipitacione,s las reservas de agua del embalse del Ebro han caído de nuevo, la última semana han bajado otros cuatro hectómetros cúbicos con lo que el pantano se encuentra actualmente al 30 por ciento de su capacidad.

Texto:  www.arija.org
Fotos: Rubén Pérez Llarena (finales de octubre 2012).

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