viernes, 15 de junio de 2012

Cascada El Peñon.

Pedrosa de Tobalina es uno de esos numerosos rincones escondidos que tenemos en las Merindades, esos tesoros muy conocidos por algunos y prácticamente desconocidos por otros que pasan a su lado sin saber lo que dejan atrás. Y es que sigue siendo el boca a boca, y el ir con amigos que antes lo descubrieron la forma más habitual de acercarse a este bucólico lugar.
Resulta sumamente interesante acercarse con una persona que nunca ha estado en el lugar y que no tenga referencias. Aparcas el coche junto a la anodina carretera, avanzas unos metros y ahí está. El frente rocoso, la poza de agua y la cascada.
Habitualmente nos acercamos al lugar en periodo veraniego, aprovechando que el lugar invita al baño y, para los más atrevidos, al salto, con una pequeña caída de agua en la parte derecha.
Foto: Rubén Pérez Llarena

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